3 de mayo de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "91 meditaciones" de Celia Caturelli

De los primeros tres títulos del año, nos resta presentar 91 meditaciones, de Celia Caturelli (Colección Poesía).
Caturelli (Córdoba, 1953), estudió Literatura y Artes Plásticas en su país natal. Premiada por el Fondo Nacional de las Artes con la Beca Alberto Durero, en el año 1986 se trasladó definitivamente a Berlín, donde tiene su familia y su atelier. 
Ha realizado una reconocida carrera como artista plástica a nivel internacional. Dicta la cátedra de “Introducción a la Creatividad / Pintura”, en la University Peter Behrens School of Arts, de Düsseldorf. 
Ha colaborado en las revistas La Tempestad, México (2011), Corresponding Voices, Syracuse, N.Y University (2014) y Hablar de poesía, Argentina, con traducciones de Rose Ausländer y Gertrud Kolmar (2015-2016). 
Su libro Cantos del carnicero (2013) se publicó en la Colección Fénix, Córdoba, Argentina. 

Las tapas de 91 meditaciones fueron ilustradas con un original de la propia autora: Tapices (tinta sobre papel, 40x40, 2013.


El texto para la contratapa fue escrito por Ricardo H. Herrera:

A diferencia de su libro anterior, Cantos del carnicero, que echaba raíces en la tradición hispánica, las presentes 91 meditacionesentroncan con la más sufrida poesía alemana del siglo XX. No se trata de un vuelco arbitrario, sino de un itinerario análogo al de la experiencia, ya que Celia Caturelli vivió en la ciudad de Córdoba durante los años más violentos de la historia argentina y, posteriormente, desde hace más de dos décadas, se radicó en Berlín. Este desplazamiento hizo de ella una persona bilingüe: el alemán es su lengua cotidiana, la de las lecturas y las lecciones, incluso la lengua del hogar, en tanto el castellano constituye la lengua de la memoria, la reservada para la poesía. Hay, sin embargo, vasos comunicantes entre los dos ámbitos, como lo prueban tanto su fecunda lectura de Paul Celan como sus traducciones de la poesía de Rose Ausländer y de Gertrude Kolmar. En el pasaje de los Cantos (con mayúscula) a las meditaciones (con minúscula) la escritura de Celia Caturelli ha dejado atrás todos los signos que denotan énfasis; toma ahora la senda de la antielocuencia, de la concentración, de la desnudez extrema. También el silencio cobra una nueva dimensión en las meditaciones: próximo al silencio pobre de la plegaria, pauta el repliegue del verso a la palabra y de la palabra a la sílaba, cavando a la busca de la resonancia más íntima de cada vocablo. Esta reducción a los elementos primarios ―a los átomos de la significación, por así decirlo― se percibe también en las imágenes: siempre esenciales, buscando constantemente la fricción de los contrarios, al modo heraclíteo, para liberar la energía del dolor, denso ahora de proyección simbólica, entregando la experiencia de una vida rica en enigma y pasión.

Compartimos el poema (o meditación) Nº1:


1

el río fluye
como la mano de un viejo 

bajo la luz blanca
de la primavera


oscura y lenta
el agua arrastra
los cristales del invierno
las sombras perdidas
y de los caracoles
el pequeño ovillo verde de silencio


demasiado larga ya 
esta vida 
demasiada lluvia 
demasiada espera
demasiado
todo 
Celia Caturelli
Fotografía: Jörg Reich



1 de mayo de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "El ornitólogo de Vía Appia"

Aunque ya estamos ultimando detalles para la publicación de nuevos libros, nos queda pendiente presentar dos de los primeros títulos del año, ambos de nuestra Colección Poesía: El ornitólogo de Vía Appia y 91 meditaciones.

El primero de ellos pertenece al poeta nicoleño Piero De Vicari -autor con una vasta obra publicada, principalmente dentro del campo de la poesía, aunque también ha publicado ensayo-. Sus poemarios anteriores, entre otros, son Poemas del caballo azul (Premio Publicación del Fondo Editorial de San Nicolás); Vicio de manos (Mención de Honor en el Certamen Nacional "Fundación Acero Manuel Nicolás Savio"); Texturas posibles y Al temblor de la hoguera (Mención de Honor en el Certamen Nacional "Fundación Acero Manuel Nicolás Savio").
De Vicari, además, es Profesor de Historia y funcionario judicial; miembro fundador del Grupo Literario Disámara, de la Agrupación Nicoleña de Jóvenes Escritores, y de la Asociación Nicoleña de Escritores; curador del Festival Internacional de Poesía San Nicolás de los Arroyos; y co-director del sello editorial sin fines de lucro, Yaguarón. Anteriormente, también fue presidente de la seccional de San Nicolás de la S.A.D.E. y director de la Escuela Municipal de Lengua y Literatura "Andrés del Pozo".

El ornitólogo de Vía Appia cuenta con un prólogo de Jorge Boccanera, del cual extrajimos dos fragmentos para ilustrar la contratapa del libro:

Sustentado en la cuerda del ritual, con una espiritualidad que roza el misticismo, el autor de El ornitólogo de Vía Appia tiñe el boscaje, que aquí es horizonte y escritura, de religiosidad, sin que lo venerable se aparte de una cotidianidad que circula en ruedas de mate. Así, los pájaros pueblan los brazos del árbol de la vida, elemento sagrado de diversas culturas que liga tierra y firmamento, y zigzaguean entre versos-oraciones alrededor de ese “Padre nuestro/ inmenso vegetal dormido”, y del ojo emplumado, en movimiento de un Dios siempre alerta...
Vuelvo a El ornitólogo de Vía Appia, a su sopesado ritmo, a sus oxigenadores trazos visuales y a una capacidad de observación y respeto que funcionan como sostén de una poética; la misma que el poeta cubano Eliseo Diego calificó como “acto de atender en toda su pureza”; o sea, la aptitud de quien debe advertir, discernir, captar, observar su entorno con detenimiento, unción, consideración y humildad. Celebro este libro atravesado por el aire libre y las imágenes vigorosas. 
Así se ven, abiertas, las tapas del libro, que fueron ilustradas y diseñadas por Pedro Giraldo:



Compartimos un poema del libro, y les recordamos que el mismo ya está disponible en las principales librerías de Buenos Aires, también en Rosario y en la Feria del Libro (Stand de Poesía, 3111 del Pabellón Ocre); y también, que ya tuvo su presentación en Rosario y que, el próximo jueves 6 de mayo a las 18.30hs será presentado en la ciudad natal del autor: Museo y Archivo Histórico Municipal "Gregorio Santiago Chervo" (Francia 187, San Nicolás).

todo el verde cabe en esa hojita
que lleva la hormiga laboriosa
tozuda en su misión sin queja
tan diferente a mí que ando a los tumbos
pero sin hojas que llevar ni destino
donde un pie tan solo uno termina
la mentirosa tarea de Sísifo en que se agota
el hoy que nunca fue mañana
o lo será

todo el verde cabe en esa hojita
y pienso si es el fin de todos los principios
io solamente se me antoja digo
el principio del fin pero no
nunca se sabe


Piero De Vicari
(San Nicolás, Buenos Aires, 1963)


19 de abril de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "La calle del silencio", de Patricia Cuaranta

En marzo, publicamos los primeros títulos del año, dos de ellos en la Colección Poesía, mientras que el tercero pertenece a la Colección La falena (otras narrativas): se trata de La calle del silencio, de Patricia Cuaranta, un libro que ya ha recorrido varias ciudades, con presentaciones en Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Reconquista y Resistencia.

"Imágenes iconoclastas de ese país inmenso del sur, imágenes que no se han vendido, que se han quedado suspendidas en el tiempo, paralelos sin cronómetro, geometría entre el dolor y la derrota. De pronto, envueltas en palabras escogidas con esperanza de abandonado, se va repintando un fresco con colores estridentes y empuja a gritar aquello que siempre se calla para la historia oficial”, nos dice Julia Wong Kcomt, desde el prólogo de este libro. 

Estas son las tapas, diseñadas por Pedro Girado:


Y compartimos aquí uno de los primeros textos del libro:

Seda roja


Quise hacerlo todo bien. Me habían enseñado, cuando viví en Hong Kong, que si el esposo le ataba un hilo rojo a los pies de la mujer y los liaba con los suyos el amor sería eterno. Nunca te vi pero te amé. Cuando llegaste con la seda roja, me imaginé flotando en ella. Te acercaste silen- ciosa, me besaste y me envolviste por completo. Cerré los ojos y sentí el ardor en el cuello; nunca te vi pero te amé. 

Patricia Cuaranta -poeta polifacética, actriz, bailarina, tallerista, que se atrevió también con la danza y la arqueología- nació en Reconquista, pcia. de Santa Fe, en 1966.
En la editorial Ciudad Gótica, de Rosario (ciudad en la que reside), publicó anteriormente Eclosiones (2006); Pequeñas ferocidades (2008) y Retahilos (2012)
Ha trabajado en diarios, radios, y canales de T.V.; colaborado con revistas de poesía de México y en diversos espacios culturales de la provincia de Santa Fe.
Actualmente, trabaja en la Facultad de humanidades y Artes; en el Instituto de Investigaciones; y también en el Distrito Oeste Felipe Moré, en talleres del presupuesto participativo con adultos mayores "la Nueva Edad".

Patricia Cuaranta, durante la presentación del libro en Rosario, en la que participó el Cuba Ballet Rosario, dirigido por Marlen Puello.

Para terminar, compartimos desde la sección Noticias de nuestra web, las palabras de Diego Planisich durante la presentación de este libro en la ciudad de Reconquista, y que fueran publicadas en la prensa local:
http://www.huesosdejibia.com/noticias/

El libro ya está disponible en varias librerías del país, entre ellas Buchín Libros (Rosario); Big Sur Libros (La Plata); Librería Norte, La gata y la luna, Caleidoscopio Libros, Mendel Libros, Eterna Cadencia (Buenos Aires) y también en Uruguay, en la librería Escaramuza, de Montevideo.

4 de abril de 2017

LECTURAS/PRESENTACIONES: "La calle del silencio" de Patricia Cuaranta

Patricia Cuaranta, luego de presentar su nuevo libro La calle del silencio (Colección La falena -otras narrativas-, 2017) en Buenos Aires, Santa Fe y Rosario -ciudad en la que reside-, lo ha presentado en Reconquista, su ciudad natal, acompañada por el poeta Diego Planisich.
Compartimos la nota de prensa local que transcribe dicha presentación:

La Calle del Silencio, de Patricia Cuaranta

*Por Diego Planisich
Entro a la calle del silencio, como quien entra a andar por una calle sola, sin habitantes a la vista, sin resabios de lo que allí ha pasado. Pero ni bien se van sumando los pasos, el paisaje cambia, como si fuéramos encendiendo las luces de un largo corredor.

“Calle soñada por mí: me desoñás perfectamente”, escribió Gelman allá por 1980, en su libro Bajo la lluvia ajena. De la misma manera, Patricia nos induce a tomar esta calle, estas páginas, desoñando perfectamente lo que muchos creen que ni siquiera pasó.
“(…) Dejo atrás las hojas secas de la calle vieja / y te miro trazar el nuevo surco de la vida. /A la distancia nos vemos / apenas somos cansadas voces que nos hablan al oído…”. Estos son algunos versos del poema con el que nos recibe la autora. Y bien que podemos sentirnos bienvenidos al leer estas líneas, porque la poeta nos invita a ir hacia adelante sin dejar atrás lo vivido, recorriendo como fonambulistas esta cuerda tensa que es nuestra historia argentina y latinoamericana.
No es fácil poner palabras a lo que hemos vivido, a lo que han vivido nuestros familiares, compañeros y amigos: “Cuando estuvimos desesperados, alguien contó la historia. / No se la puede escuchar serenamente, tiemblan / las manos, el corazón se encoge de dolor; / da un poco de miedo mirar a la gente, detenerse.”, dice Paco, Francisco Paco Urondo, en su poema Del otro lado. Y Patricia que nos toma de la mano con su prosa, nos lleva a caminar y nos cuenta y nos dice de ese dolor, del amor y del compromiso:
“No te dije que te amaba.
No entendiste.
Cuando te empujé del auto en pleno campo no pretendía que comprendieras la naturaleza exuberante de los climas tropicales.
Apenas intenté darte de beber una de tus farsas constantes.
Pero la noche es piadosa. Te tragó obscura y fría, como el último escarabajo de la muerte, en el traspié final de su tarea visceral, comiéndose tu risa.”
Esta obra está atravesada, claramente, por una línea que lo toca todo. Y lo toca todo porque el amor también está, ineludiblemente, en la poesía de Cuaranta. A nada de lo que aquí podamos leer le falta amor. Y esto lo creo así porque nada puede construirse de manera profunda sin amor, como ha sido construido este poemario, donde las imágenes nos dan una vuelta por la historia, y por sobre todo, las imágenes poéticas que nos deja aquí la autora, realzadas con esos personajes tal vez verdaderos, tal vez ficticios, pero que nos hace sentirlos cercanos.
“Voy a contarles la historia de un amor del monte, un amor exagerado y abrazador como el calor del verano norteño, el de Tranquila Ruh y Pedro Libera. No sucedió con la llegada de ningún barco, aconteció lejana, rodeada de aromitos en flor. El paisaje agreste y salvaje de la zona cobijó displicente el nacimiento de este amor. Los arrebatos de Tranquila Ruh habían traspasado las esferas íntimas de la casa; no sólo conducía jardineras, sulkys y bicicletas, sino que se atrevía a gritar sus amoríos a los cuatro vientos (…)”
Este es un libro que ha sido construido con historias, a través de la sensibilidad poética de una escritora que no deja y no dejará de alumbrarnos. Alguna vez Eduardo Galeano dijo que estamos hechos de historias. Así mismo, Patricia Cuaranta, nos construye inmediatamente en el pasar de las páginas de La calle del silencio.
En Balada de los lugares olvidados, Olga Orozco comienza diciendo: “Mis refugios más bellos, / los lugares que se adaptan mejor a los colores últimos de mi alma, / están hechos de todo lo que los otros olvidaron.” Y de igual manera, Gabo Ferro, en una de sus canciones dice: “Soy todo lo que recuerdo / vos sos todo lo que has olvidado.”
Señoras, Señores, cada uno de los presentes, no estoy errado al creer que Patricia, con esta obra, ha venido, como dije antes, a construirnos un poco.