31 de enero de 2016

NOVEDAD EDITORIAL: "Las aventuras de Telémaco", de Louis Aragon

Empezamos el 2016 -año de nuestro 10° aniversario-, con dos importantes títulos: el primero que les presentamos es Las aventuras de Telémaco, de Louis Aragon. 
Se trata del segundo título de nuestra colección "La falena (otras narrativas)".


Traducido por Walter Cassara, el libro incluye las "Notas para un coleccionista", incluidas en la edición original de Gallimard.

“Texto inclasificable, corrosivo y lúdico a un mismo tiempo, Las aventuras de Telémaco, se deja explicar como aquello que parece ser, en primera instancia, una pequeña obra maestra del dadaísmo, un sublime tortazo a la literatura de toga y birrete, que más allá de su anomalía genérica y de la evidente puesta en parodia de la obra clásica de Fénelon -de la cual a tomado algo más que el nombre- plantea una profunda reflexión sobre la naturaleza del lenguaje y sobre la incertidumbre ontológica que vertebra nuestra concepción de lo real.
Publicada por primera vez en 1922, esta obra de Louis Aragon -que permanecía inédita en castellano fue escrita unos años antes, en un período altamente crítico y creativo de la Europa de posguerra, y en ella se conjuga el espíritu iconoclasta de las vanguardias, con un pleno dominio formal de la lengua y de los tópicos literarios heredados de la tradición grecolatina”.

La imagen de tapa es un original de nuestra fotógrafa Graciela Prieto. El diseño es de Pedro Giraldo, y maquetó Maurice Brosandi.
Así se ve el libro, con sus tapas abiertas:



LOUIS ARAGON
París, 1897-1982

Escritor francés.
Estudió medicina, pero en 1917 interrumpió sus estudios para alistarse como voluntario en la Gran Guerra.
Allí conoció a André Breton y Philippe Soupault, con quienes se reencontró en 1919 y fundó la revista Littérature órgano del dadaísmo parisiense que recogía las ideas que algunos años antes había expresado Tristán Tzara en Zúrich. Paul Éluard y el propio Tzara eran colaboradores habituales de la revista.
Años más tarde, habiendo renovado sus ideas, este mismo grupo de jóvenes fundó la revista La révolution surréaliste, que luego se convertiría en Le surréalisme au service de la révolution, ya influidos por Apollinaire y Lautréamont.
En 1928 conoció en París a la escritora rusa Elsa Triolet (hermana de la amada de Maiakovski), quien se convirtiría en su musa y consejera literaria.
Fue militante comunista, rompió con los surrealistas, y se dedicó a dirigir el diario comunista Ce soir, y a difundir la literatura soviética del realismo socialista.
Durante la Segunda Guerra y la ocupación alemana, volvió a la poesía. Tras la liberación pasó a formar parte del Partido Comunista Francés, y también desde entonces, se dedicó plenamente a su labor como novelista, crítico y poeta.
Entre sus obras, se destacan El campesino de París, Tratado del estilo, Los viajeros de la Imperial, La Diana francesa, La Semana Santa o La novela inacabada.

LOUIS ARAGON

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