10 de noviembre de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Italienisches Liederbuch. 34 poemas de amor", de J.R. Wilcock (2ª edición)

ITALIENISCHES LIEDERBUCH. 34 POEMAS DE AMOR, de J.R. Wilcock
Colección Poesía (2ª edición)
Ed. bilingüe. Traducción de Guillermo Piro



Italienisches Liederbuch es un ciclo de poemas de amor que J.R. Wilcock escribió en solo trece días, entre el 4 y el 16 de julio de 1973, en su retiro de Lubriano (provincia de Viterbo), a 60 km al norte de Roma, donde el gran poeta argentino vivía auto-exiliado, continuando con una leyenda de misántropo despiadado, escritor aristocrático, cultísimo y "decadente", que lo había llevado a alejarse del país a mediados de 1950.

Son 34 poemas producto de un amor loco en los que Wilcock vuelve de alguna manera a su pasión juvenil, cuando plagiaba los versos de Swinburne, y escribe este "libro de canciones italianas" que trata de recrear el aroma de los versos de Michelangelo (a quien cita al comienzo del libro) con un italiano tan denso y cincelado, eficaz y transparente como el de Miguel Ángel. Y, naturalmente,  la referencia que cae por su propio peso, las "Italienisches Liederbuch" del compositor austríaco Hugo Wolf, que Wilcock escuchaba por la radio (uno de sus pocos grandes lujos, junto con un viejo Volkswagen con el que aparecía cada tanto en Roma) cuando la daban y tenía ganas de oírla.

En este libro, que se publica por primera vez en español, Wilcock proyecta la luz de una experiencia amorosa fulminante, al tiempo que recrea el pasado histórico de la civilización occidental, trazando un itinerario personal y cáustico por las ruinas de Roma y por las marcas que ésta sobreimprime, como un desleído mosaico o un collage bizarro, en la modernidad.

****

26.
Come senza di te tutti son pallidi,
sembrano fichi rimasti sotto la pioggia,
e come cadono nell'increscioso equivoco
di rivolgermi qui gesto e parola
quando sono con te, di là, di là!


26.
¡Cómo sin ti todos son pálidos,
parecen higos bajo la lluvia,
y cómo caen en el lamentable equívoco
de dirigirme aquí gesto y palabra
cuando estoy contigo, allá, allá!

****

JUAN RODOLFO WILCOCK
Buenos Aires, 1919 – Roma, 1978

Fue uno de los más destacados y promisorios poetas de la llamada “generación del 40”, compañero de ruta de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo, con quien escribió una obra de teatro, "Los traidores".
Traductor exquisito de T.S. Eliot, Kakfa y Christopher Marlowe, entre muchos otros; temible crítico que colaboró asiduamente en Sur y dirigió sus propias revistas literarias: "Verde Memoria" y "Disco".
Entre 1940 y 1953 publicó Libro de poemas y canciones; Ensayos de poesía lírica; Persecución de las musas menores; Paseo sentimental; Los hermosos días y Sexto, seis títulos de inspiración lírica y de neta factura neoclásica.
Luego, misteriosa y abruptamente, emigró a Italia y abandonó para siempre el español: adoptó la nacionalidad y la lengua italianas, y se consagró a escribir una obra que apunta en una
dirección diametralmente opuesta a la que había producido en su "vida anterior". Fatti inquietanti(1960), Lo stereoscopio dei solitari (1972), La sinagoga degli iconoclasti (1972), I due alegri indiani (1973) e Il tempio etrusco (1973) son algunos de sus libros en prosa más conocidos.
No obstante, continuó desarrollando una obra en verso que ha sido traducida escasa y dispersamente al español. Italienisches Liederbuch (1974) es uno de los poemarios más
acabados y representativos de su última etapa.

J.R. WILCOCK


NOVEDAD EDITORIAL: "No sin antes", de María Lanese

No sin antes, de María Lanese
Colección Poesía




María de Ripalimosani es el primer movimiento de la palabra en este libro para perderse en la suerte. Para construir galeones fantasmagóricos donde se pasean con absoluta equidad Yo, Tú, Él, el mismísimo espíritu fecundador. O para construir cargueros mercantes que desparramaban niñitas y niñitos destinados a fecundar la palabra en latitudes diferentes o sea volverse futuros poetas originarios de, originarios DE u originarios "de". Así llegó a la Argentina María Lanese de Ripalimosani (Italia). Ahora pasado un relativo tiempo, es normal entonces, que escriba sobre los dioses, trinos y uno y sobre los migrantes. Eso fue lo que hizo en este libro que ustedes tienen en sus manos: No sin antes. Un antes que incluye la técnica de visión para abordar un presente de visiones de la poeta desde el lenguaje y desde la vida, en la primera parte. Y un antes –que también se universaliza cuando el migrante fue uno, fueron otros y serán muchos otros– que desarrolla en la segunda parte.

Alejandro Pidello

V

Hay personas
que iluminan el camino
Otras que a su paso
encienden las ventanas.
Otras solo ansían algún camino
ésas
nos llaman a silencio.



MARÍA LANESE
Ripalimosani, Campobasso (Italia), 1945

Hija de campesinos italianos emigrados a Argentina en 1949, reside en la ciudad de Rosario desde entonces.
Es psicóloga y cantante: ha ejercido como psicoanalista hasta 1997; y desde 1984, como cantante, realiza presentaciones con repertorios de música popular de diferentes países.
Anteriormente, ha publicado Sonidos Graves (Asunto Impreso, 2006), libro que incluye collages del artista plástico Adolfo Nigro; Mariposas en la lengua (Ciudad Gótica, 2008); Ancora (HDJ, 2014. Ed. bilingüe italiano–español); Cartas de cera (HDJ, 2015) y III: Cuerdas (HDJ, 2016). Estos dos últimos, también bilingües, con versiones en italiano de Antonio Pinto.
Otros poemas suyos fueron publicados en las antologías Italiani d´altrove (Rayuela Edizioni, 2011); Poetas del tercer mundo (Ciudad Gótica); en la Revista de la Universidad de Antioquia (Medellín, Colombia); y recientemente se ha publicado en Smederevo, Andante, una antología personal bilingüe serbio-español.
Ha participado en diversos encuentros y festivales internacionales, como el “43º Encuentro Internacional de Escritores” (Belgrado, Serbia); el “Festival Internacional de Poesía de Struga” (Macedonia); el “Festival Internacional de Poesía de Rosario” (Argentina); el “Festival Internacional de Poesía de Smederevo” (Serbia) y el Festival Internacional de Poesía de Cali (Colombia).
Actualmente su poesía está siendo traducida al alemán.

MARÍA LANESE


8 de noviembre de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Necrópolis", de Vladislav F. Jodasévich

"NECRÓPOLIS", de Vladislav F. Jodasévich
Colección Ensayo
Traducción de Ricardo H. Herrera
Prólogo de Nina Berberova



A la altura de Memoria de los poetas de los lagos de Thomas De Quincey, igualmente lúcido, se sitúa Necrópolis de Vladislav F. Jodasévich. Pocos libros ponen en evidencia un vínculo tan profundo con la poesía y los poetas de su tiempo. Releí Necrópolis muchas veces a lo largo de los últimos veinte años, siempre con el mismo placer, siempre con el mismoasombro por la inteligencia y la sensibilidad de su autor. Al igual que De Quincey, Jodasévich no es un observadorneutral. Por el contrario, todo  su ser está empeñado en la aventura de animar la presencia de diez seres desaparecidos que provocaron tanto su admiración como su piedad. Observándolos detenidamente –con la frialdad que suscita el desacuerdo, con la calidez que infunde el afecto–, su técnica de retratista lo convierte indirectamente en la más notoria personalidad de su galería de raros: un hombre que intenta controlar sus pasiones, pero que continuamente se sirve de ellas para darle una vibración de vida a una época que para él mismo era casi inasible cuando se propuso abarcarla. Es esa incómoda parcialidad, asumida por Jodasévich como un componente inevitable de cualquier visión veraz, lo que le otorga un impresionante vigor a sus retratos de los más desconocidos y más reconocidos hombres de letras de un momento brillante de la literatura rusa, el del auge del simbolismo a comienzos del Siglo XX.


(Ricardo H. Herrera)

VLADISLAV F. JODASÉVICH
Moscú 1886 - París, 1939


Vladislav Feliciánovich Jodasévich nació en el seno de una familia aristocrática, de origen polaco. Emprendió la carrera de Filología clásica en la Universidad de Moscú, que abandonó al descubrir su vocación literaria. Comenzó a escribir poesía desde muy joven, frecuentando a los integrantes más destacados del simbolismo ruso y de la llamada “Edad de Plata”.
En 1922, a instancias de Gorki, Jodasévich resolvió dejar su patria y emigrar a Italia junto con su mujer, Nina Berberova; pasó luego a París, para instalarse definitivamente en Berlín, donde con el tiempo descollaría como una de las figuras más señeras en el pintoresco ambiente de la emigración rusa. 
Asimismo, durante los primeros años berlineses, escribió sus dos libros de poesía más reconocidos: La lira pesada (1923) y La noche europea (1927). 
Eminente poeta y crítico literario, cronista exquisito de su época, Jodasévich dejó una profusa obra ensayística, que aún no ha sido debidamente valorada. 
Acerca del autor, cuenta Nabokov en su autobiografía: “llegué a sentir un gran cariño por este hombre amargo, forjado con ironía y con un talento metálico, y cuyos poemas eran una maravilla tan compleja como los de Tiuchev o Blok".

VLADISLAV F. JODASÉVICH

Presentaremos este libro en Buenos Aires, el próximo viernes 10. Toda la info del evento en https://www.facebook.com/events/142488126384396/

7 de noviembre de 2017

LECTURAS/PRESENTACIONES: Hoy en Rosario

Esta tarde a las 19hs en ECU - Espacio Cultural Universitario (San Martín 750, Rosario), celebramos "Poesía en el ECU - Encuentro de autores de Huesos de jibia". 
Coordinación: Ana María Cué y Bernardo Conde Narváez. 
Participan: María Lanese, Beatriz Vignoli, Patricia Cuaranta, Elena Tardonato Faliere, Maria Cecilia Micetich, Piero De Vicari, Gilda Di Crosta y Eda Nicola. 
Presenta: Walter Cassara (editor)

¡Los esperamos!




https://www.facebook.com/events/858561664317880/

3 de octubre de 2017

LECTURAS/PRESENTACIONES: Mañana en Buenos Aires


Mañana, miércoles 4, presentamos en Buenos Aires el libro "91 meditaciones", de Celia Caturelli.
Acompañarán a la autora, Ricardo H. Herrera y Walter Cassara (editor).
Los esperamos a las 19hs en Espacio Y: Mansilla 2982
CELIA CATURELLI (Córdoba, 1953)
Estudió Literatura y Artes Plásticas en su país natal. Premiada por el Fondo Nacional de las Artes con la Beca Alberto Durero, en el año 1986 se trasladó definitivamente a Berlín, donde tiene su familia y su atelier. 
Ha realizado una reconocida carrera como artista plástica a nivel internacional. Dicta la cátedra de “Introducción a la Creatividad / Pintura”, en la University Peter Behrens School of Arts, de Düsseldorf. 
Ha colaborado en las revistas La Tempestad, México (2011), Corresponding Voices, Syracuse, N.Y University (2014) y Hablar de poesía, Argentina, con traducciones de Rose Ausländer y Gertrud Kolmar (2015-2016). 
Su libro Cantos del carnicero (2013) se publicó en la Colección Fénix, Córdoba, Argentina.

17 de septiembre de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Tumba do" de Silvia Camuña

El siguiente título recientemente publicado en nuestra Colección Poesía, es Tumba do, de Silvia Camuña.

Camuña (San Miguel de Tucumán, 1971) es poeta e incursionó además en otros géneros: microrrelatos, novela corta, cuento, dramaturgia y guión cinematográfico.
Recibió el premio nacional Fundación Octubre (2002) con Poemas del maravilloso ritual, y entre otras distinciones también recibió el primer premio “Tucumán con todas las letras” del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación de la Nación (2009), por el poemario Poemas de la montaña.
Tiene publicadas tres novelas cortas: Miskimina (1998); Clademira y el vuelo y Relato en son para Mala (2013).
Participó como escritora seleccionada en la antología ¡Basta! Cien mujeres contra la violencia de género (2013), y en la Antología trinacional borrando fronteras (2014), de la editorial Macedonia.

Con Tumba do, inicia la publicación de una serie de poemarios inéditos.


Las ilustraciones de tapas son de Gerardo Zaccheo; y el diseño, de Pedro Giraldo.

En una nota introductoria, la poeta señala que "este libro es para mi padre, Walter Camuña, que también quiso ser escritor. Al final de su vida apenas logré que me dictara tres de sus poemas y dos de sus microrrelatos. Se excusaba de escribirlos diciendo que los conocía de memoria, y que siempre estaría para recitármelos". Y concluye: "aquí no importa mi nombre, sino lo que él fue y seguirá siendo a través de mis poemas".

Silvia Camuña

Para terminar compartimos el poema Nº4 de Tumba do:


padre de nuestras manos 
andamos ciegos
a tientas
por un mundo que es otro


en tu campera beige 
uno se hundía 
como en una duna

ciega y de vestido rojo 
en medio de un jardín 
de rosas y paraísos
te busco y te llamo


pero
ya nunca seré la niña 

perdida de los cuentos: 
encendiste mi senda 
para siempre

y la muerte 
es una flor. 

11 de septiembre de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Donde haya lugar", de Diana Danessa

Recientemente publicamos dos nuevos títulos en nuestra Colección Poesía (Donde haya lugar y Tumba do), además de una segunda edición de Esplendor en las sombras. Tres voces italianas contemporáneas, un libro imprescindible que reúne una amplia selección de poemas de Milo De Angelis, Isabella Leardini y Francesca Serragnoli, traducidos y comentados por Elena Tardonato Faliere y María Cecilia Micetich.

Hoy queremos presentarles Donde haya lugar, primer poemario de Diana Danessa (Bolívar, Buenos Aires, 1972).

Danessa es Licenciada en publicidad, egresada de la Universidad de Lomas de Zamora. Participó del taller de narrativa de Alberto Laiseca; y actualmente asiste al taller de escritura de Gabriela Larralde, espacio donde se creó este libro. En el blog "solesdeletras.blogspot.com.ar" pueden leerse algunos de sus trabajos.

Así se ven las tapas, abiertas, de Donde haya lugar. El diseño y la ilustración son de Pedro Giraldo:


Gabriela Larralde escribió un texto para la contratapa del libro, del cual copiamos el primer párrafo:

“Cuando escuché a Diana Danessa leer por primera vez Hortensias en el jardín supe en ese momento que estaba escuchando poesía. Lo supe porque la buena poesía, la que me interesa,  es aquella que altera la percepción que tenemos del mundo. Los significados íntimos y precisos con los que lo nombramos” 

Para terminar, compartimos un breve, pero muy significativo poema del libro:

Los pájaros se guardan 
en los árboles o
en las nubes,
donde haya lugar. 

Diana Danessa




17 de agosto de 2017

LECTURAS/PRESENTACIONES: Hoy en Buenos Aires

Hoy a las 19.30 en Mendel Libros, presentamos 3 nuevos títulos, uno por cada colección de HDJ:
El sueño de la nada, de Gabriel Francini (Colección Poesía)
Abismo, de Óscar Martín (Colección La Falena -otras narrativas-)
Las formas inaccesibles, de Eduardo Balestena (Colección Ensayo)
 
Presenta Carolina Giollo, con la participación de los autores.
 
 
Al terminar serviremos un vino de cortesía.
Los esperamos en Paraguay 5163 (Palermo)

9 de julio de 2017

PRENSA: Entrevista a Denise León en el diario "Los Andes"

Compartimos la entrevista a  Denise León, autora de Poemas de Middlebury (HDJ, Colección Poesía, 2014), publicada ayer en el diario Los Andes de Mendoza.
Por Augusto Munaro:

“Poemas de Middlebury” (Huesos de Jibia), de Denise León articula sutilmente versos marcados por un profundo sentimiento íntimo. Se trata de una poética que se amplía para trascender la anécdota personal.




“Bendita la hazaña que no conoce el olvido ni la muerte”, escribió cierta vez Gabriela Mistral. “Poemas de Middlebury”, es un intento más que meritorio en querer coincidir con esa leyenda, donde la poeta hace de la pérdida, uno de los ejes centrales de su poética. Una batalla a favor de la permanencia del recuerdo afectivo.


Denise León es nieta de inmigrantes sefaradíes. Doctora en Letras e Investigadora del CONICET, algunos de sus libros son: Poemas de Estambul (2008); El trayecto de la herida (2011); y Templo de pescadores (2013). 
-¿Qué valor simbólico posee el pueblo del Estado de Vermont en este libro?, ¿qué representa para vos en particular?
-Middlebury fue para mí el comienzo de una larga travesía. Aceptar una beca (que había rechazado en un comienzo), viajar, vivir e investigar en Vermont me permitió, de algún modo, comenzar a atravesar la ausencia de mi madre. Generalmente cuando alguien se enferma lo que esperamos es el relato de su recuperación, pero cuando eso no sucede es como si una mano nos empujara y nos obligara a internarnos en un terreno pantanoso, caótico, sin respuestas. 
-¿Cómo fue el desarrollo escritural del poemario?
-En general diría que soy una persona de procesos lentos. Todo me lleva más tiempo que a la mayoría. No suelo escribir poemas sueltos que luego reúno en un libro. Cada libro es como un organismo, como una atmósfera en la que vivo durante un tiempo y sobre la que puedo decir algo. Algo sobre ese lugar, sobre ese clima en el que estoy viviendo. El año 2012 es para mí un año inolvidable en muchos sentidos. En mayo, una semana después de la muerte de mi madre, me enteré de que estaba embarazada de mi hija menor. Y los primeros días de Julio también de ese año estaba subida en un avión con una pena enorme y toda mi familia rumbo a Vermont. Durante mis días y mis noches en Middlebury, viví en estos poemas que se terminaron de cerrar ya cuando estaba de vuelta en Tucumán.
-La presencia de la muerte en Poemas de Middlebury es indudable. Cito de modo completo “Exilio”: “¿Adónde volver?/ Ella/ está en la tumba/ y se ha cerrado/ la puerta/ de los viajes.” Otro ejemplo se da en el aún más breve poema “Cementery”: “Le doy tres muertos a la montaña/ la deuda está saldada”. ¿Qué vínculos creés que existan entre la poesía y la muerte?, ¿qué horizontes buscan?
-A ver la enfermedad, la muerte son límites, preguntas que recorren toda la literatura y que han inquietado desde siempre a la humanidad. Esto es una obviedad. Pero tal vez porque mi vida estuvo signada por la pérdida de una hermana, la muerte fue desde muy temprano en mi vida un horizonte, una llaga. Supongo que cada uno de nosotros escribe no tanto sobre lo que quiere sino sobre lo que puede.













-Tus versos tienden a ser ceñidos. ¿Es posible glosar  en torno a la respiración casi asfixiante de los poemas?; ¿qué motivos y fines estéticos pensás buscan representar e indagar?, ¿por qué?
-No había pensado que la respiración de mi poemas podía ser asfixiante o estar cerca de la asfixia. Que son ceñidos, si. Esto es algo que he comentado en varias oportunidades, pero que sigue pasándome. Yo durante mucho tiempo antes de escribirlos tengo los poemas en mi cabeza. Y me voy los voy diciendo mientras hago cosas en mi casa, mientras me baño, en fin...como si necesitara saborear las palabras, mantenerlas en la boca como un carozo de fruta...Y sólo después de ese proceso (que me puede llevar meses o años. Por ejemplo, escribí El saco de Douglas diez años después de haber hecho las entrevistas a las mujeres inmigrantes) recién puedo escribir los poemas.
-La voz confesional que atraviesa el texto, responde a un tono notoriamente elegíaco. ¿Qué lugar ocupan los sentimientos en tu poética?
-Cada infancia tiene su propia música. La mía fue extrañamente silenciosa. Supongo que porque no había palabras para decir la única cosa de la hubiera valido la pena hablar.  Cada siesta los animales ejecutaban sus rituales y yo los miraba debajo de la mesa, debajo de la silla. Me pulverizaba los ojos frente al televisor, repitiendo de memoria los nombres largos de los personajes de las telenovelas que después grababa con un cuchillo en el respaldo de mi cama. ¿Cómo se dice el fogonazo cegador de la furia? ¿La extrañeza suspendida de los árboles en el jardín? ¿La pileta? ¿El agua? Tenemos que lidiar con el peso de las cosas. Yo quiero que las palabras digan ese peso, digan el aire suspendido de las tardes, el caldo lento en el que nos vamos haciendo.
-Lo ausente, “la sombra de lo ausente”, cobra un relieve de ineludible presencia. Ocurre con “Your things”, pero también en “La lista” y particularmente “En el patio”. Me hace pensar en la “presencia de la ausencia” que alguna vez el poeta chileno Rolando Cárdenas, tan bien supo decir. En síntesis, Denise, ¿de qué modo la ausencia puede llegar a tener un poder de evocación mayor que la presencia?, ¿cómo opera esta ambigüedad en la poesía?
-Mirá, hasta hace poco estábamos trabajando con un amigo artista plástico en un proyecto común. Una tarde, exasperado, me llama y me dice que se siente abrumado, que es como si se hubiera subido a un tren ya en marcha (yo soy la máquina del tren), y que ese tren lo lleva en un recorrido donde cada etapa significa una pérdida. Que él logra hacer pie en una rama, agarrarse de algo y que yo podo el árbol, corto las ramas, lo dejo sin asidero. Yo lo escuchaba, sorprendida. Y a la medida que sus palabras iban cayendo lentamente sobre mí, mediadas por la distancia y la tecnología, sentí que había logrado una imagen certera: mi poesía es ese tren. El tren de las pérdidas.
-¿Pensás que el poeta escribe en busca de un límite?
-No creo que sea necesario buscar ningún límite. Los límites están ahí. De hecho, ya la lengua nos impone sus límites y sus posibilidades. Cuando escribo en ladino, por ejemplo, hay ahí un intento de mantenerme fiel a una dicción, al modo de hablar de mis abuelos pero al mismo tiempo, es una lengua que no es hablada por nadie en un sentido estricto. La estoy inventando. Sólo podemos conservar aquello que modificamos hasta sentirlo como propio.
-Henri Meschonnic dijo alguna vez que un poeta es “un extranjero en el tiempo”. ¿Pensás que la poesía crea un presente contra la época?
-Alguna vez le escuché decir a Mirta Rosenberg, una poeta tremenda, que la poesía es una especie de reserva a la que uno puede acudir cuando hay escasez de sentimientos y pensamientos. Lo que importan son las palabras y la belleza. La poesía nos ayuda a mirar. Esto que ella dice sobre la poesía, para mí es cierto para la ficción en general. Yo aprendí la mayoría de las cosas que sé, de la televisión y de los libros. Las palabras de los otros me han acompañado desde que puedo recordar, me han hecho sentir más rica, menos sola.
-Hay un poema en esta colección, que es verdaderamente fascinante ya que pareciera operar como una suerte de summa de tu poética, sobre las posibilidades que brinda la poesía en torno a la memoria, la ausencia, las metáforas, etc. Me refiero a “La veo”. 
-Justamente, yo creo que la poesía es un ojo o una forma de mirar el mundo. Ese poema, como casi todos, tiene que ver con mi mamá. “La veo”, a través del poema, en el jardín de su casa, extendiendo su mano para alcanzar un higo que era una fruta que le gustaba mucho, que es el poema que nos enseñaban en la escuela y que solíamos recitar en la mesa con ironía, y son los pájaros que le disfrutaban los frutos de la higuera y es el camisón blanco y el poema.
-Para un sector, la poesía además de ofrecer la posibilidad de expresarse artísticamente, debe comprometerse con la mejora de la sociedad; sin embargo, para otro sector, la poesía como arte debe mantenerse aislada de la denuncia de los males que aquejan a la sociedad. En tu opinión, ¿la poesía debe o no servir y vincularse con la denuncia social, la crítica del medio en el que se vive?
-Es muy difícil hacer afirmaciones generales sobre poesía. Lo que es cierto en este poema, no es cierto en otro. No creo que haya verdades o funciones absolutas para la literatura. Lo que sí me parece admisible es algo que escuché citar hace poco a María Malusardi y que no recuerdo exactamente pero que decía más o menos así: cada poema implica una poética, y cada poética es una visión del mundo. Cada poeta debería poder ser fiel a su visión del mundo. Hay muchas visiones, por suerte.

3 de julio de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "El sueño de la nada", de Gabriel Francini

El tercero de los libros que publicamos recientemente, junto a Las formas inaccesibles, de Eduardo Balestena (Colección Ensayo) y Abismo, de Óscar Martín (Colección La falena -otras narrativas-), pertenece a la Colección Poesía, y se titula El sueño de la nada.

Su autor, Gabriel Francini, nació en 1982 en Buenos Aires, ciudad en la que reside. Es bibliotecario, y administra un blog literario llamado "Vía Combusta".
Anteriormente, publicó con nosotros Nadir de Ardora (2014); y otras de sus publicaciones son: Tantalia (2005) y Deshacer (2017).

Soledad Bustamante es la autora del prólogo del libro, y estas son sus primeras palabras:
"En el no saberse del existir está la experiencia más demente del sueño. Es necesario en el abordaje de la lectura del poema llenarse de vacío para habitar con mayor cercanía lo imposible, sustancia inmaterial pero por ende perecedera en el doloroso tiempo que nos corroe.
Gabriel Francini podría haber puesto un cero, un círculo o el color sin color en lo que comprende a este libro, pero fue más generoso, se tomó el trabajo de traducir el todo de la nada. Es que algo arde en el silencio, algo se figura rebelde incluso sabiendo su condición inútil". (S.B.) 


Las tapas del libro fueron ilustradas con originales de la fotógrafa Graciela Prieto, y diseñadas por Pedro Giraldo.

GABRIEL FRANCINI

Compartimos ahora un poema de El sueño de la nada:


Extraña brisa

El viento me canta latidos ocultos. 
Escucho la gotera en mi piel,
que hace girar el instante,
la piedra que busca tormentas

en el borde del tiempo.
Me traspasan limbos sin sentido: 

mágicos derrumbes,
ese oro por abajo
y nubes resplandecientes,
lo que fue el derramarse de un océano. 



27 de junio de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Abismo", de Óscar Martín

Recientemente publicamos tres nuevos títulos, uno por cada colección de HDJ: en la Colección Ensayo, Las formas inaccesibles de Eduardo Balestena, del que ya les hemos hablado; en Poesía, El sueño de la nada de Gabriel Francini; y en la Colección La Falena (otras narrativas), Abismo de Óscar Martín.
De este último libro y de su autor, hablaremos ahora, y para empezar, copiamos un fragmento del texto que Paula Siganevich escribió para la contratapa:
"[...] Abismo, este es el nombre del libro que Óscar Martín presenta: una conversación, un reclamo, un dolor y también la felicidad. Se van sucediendo una serie de escritores a cuyas escrituras el autor les reclama por compañía, y al final está el poeta Oliverio Girondo que supo llegar al fondo del sentido por la vía de arrojarse al abismo del lenguaje. "¿Por qué he escrito?", se pregunta Óscar Martín al comienzo y al final del libro. También reclama: "¿Puedo reconstruirme?" Para concluir dice: "Toco fondo, en el fondo está el vacío". Bellas figuras poéticas que recorren los temas del amor, la naturaleza, las pequeñas cosas comunes y el dolor del mundo. Sus preguntas no dan una respuesta pero en el camino escribe para acompañarse (acompañar) otras voces poéticas, para expresar la posibilidad de ser con otros en el deseo de la escritura". 
Abismo intercala textos en prosa y haikus: compartimos el inicio del libro, y su cierre:
¿Por qué escribir? Escribir para saber leer. Traducir el silencio de la hoja en blanco. Llevar sobre mí el sentido. De mi umbral al tuyo. Quiero acompañarme de tu voz pero antes debo buscarla. Cuáles serán las palabras del poema, dónde me sitúo para ser y que tú también estés. No sé si al decir yo diré tú: El mundo es otro, yo te quiero en mi lugar posible. Dame la medida de la materia, allí donde la conciencia se transcribe en hilos de voz. Junto a. Detrás de. En esencia el objetivo no es el objeto, sino la sensación de lo que va a surgir. ¿Por qué escribir? En este momento el presente es infinito, transcurre lo inmediato sin figuras suspendidas, ambos estamos del mismo lado. 
**** 
¿Hay alguien fuera?

Se acercó muy lento 

y abrió la puerta.  

CRÉDITOS:
Diseño: Pedro Giraldo
Fotografía de tapa: Laura Quintero

Óscar Martín
Óscar Martín nació en Lérida, España, en 1977.
Durante años alternó la residencia entre España y Argentina hasta radicarse en Buenos Aires, donde imparte clases de lengua y literatura en institutos de secundaria y de semiótica en la Universidad de Buenos Aires.

Colaboró en varios proyectos de la Universidad de Buenos Aires dentro del marco Construir-proyectar-identidad que se realizó en la FADU-UBA.
Escribe cuentos, poemas y ensayos que ha publicado en revistas de diversos países como Argentina, Brasil, Estados Unidos y España.

Actualmente está finalizando la Maestría en Sociología de la Cultura y prepara la edición del Libro de Manuel como tesis de doctorado.

Abismo es su primer libro publicado.

20 de junio de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "Las formas inaccesibles", de Eduardo Balestena

Amigos y amigas de HDJ, estamos felices de contarles que acaba de ver la luz el tercer título de nuestra Colección Ensayo.
Luego de la publicación en 2010 de El nombre del rey de Asiné (de Yves Bonnefoy, con traducción de Arturo Carrera, y que fuera publicado en formato pocket), tuvimos un largo receso hasta que el año pasado decidimos retomar la colección con la publicación de Presencia del canon dantesco en la literatura de lengua inglesa del siglo XX, de Elena Tardonato Faliere.

Hoy, queremos presentarles Las formas inaccesibles, de Eduardo Balestena.




Balestena (Mar del Plata, 1955), es ensayista, escritor, trabajador social, abogado y crítico musical. 
Sus publicaciones, entre otras, incluyen las novelas Ocurre al otro lado de la noche (Del Castillo, 1987-Corregidor, 2010), Ana, el interior del fuego (Melusina 2000) y Amores de Lejos (Corregidor, 2009); y los ensayos Lo Institucional, paradigma y transgresión (Espacio Editorial, Buenos Aires, 1996-2003), Fiesta y Pinturas en la posmodernidad de la exclusión (Ente Municipal de Cultura, Mar del Plata, 1997) y La fábrica penal (Editorial B de F, Buenos Aires-Montevideo).
Es colaborador del diario La Capital, de Mar del Plata, desde 1984 y de El Tiempo, de Azul.
También es miembro de la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina.


EDUARDO BALESTENA


“Hay obras que forman parte de nosotros, que son refugios, lugares secretos y propios a los cuales volver una vez y otra; lo son como nuestros rasgos más propios y nuestras preferencias más caras.
De eso quise dejar testimonio en estas lecturas, de una impresión, un significado, algo que persiste, maravilla y nos hace volver a esas historias una vez y otra porque no seríamos enteramente nosotros mismos sin ellas” (E.B.).

6 de junio de 2017

NOVEDAD EDITORIAL

Acaban de salir de imprenta estos 3 nuevos títulos... uno por cada colección de HDJ:

Las formas inaccesibles, de Eduardo Balestena, Colección Ensayo;
El sueño de la nada, de Gabriel Francini, Colección Poesía;
Abismo, de Óscar Martín, Colección La falena (otras narrativas).


3 de mayo de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "91 meditaciones" de Celia Caturelli

De los primeros tres títulos del año, nos resta presentar 91 meditaciones, de Celia Caturelli (Colección Poesía).
Caturelli (Córdoba, 1953), estudió Literatura y Artes Plásticas en su país natal. Premiada por el Fondo Nacional de las Artes con la Beca Alberto Durero, en el año 1986 se trasladó definitivamente a Berlín, donde tiene su familia y su atelier. 
Ha realizado una reconocida carrera como artista plástica a nivel internacional. Dicta la cátedra de “Introducción a la Creatividad / Pintura”, en la University Peter Behrens School of Arts, de Düsseldorf. 
Ha colaborado en las revistas La Tempestad, México (2011), Corresponding Voices, Syracuse, N.Y University (2014) y Hablar de poesía, Argentina, con traducciones de Rose Ausländer y Gertrud Kolmar (2015-2016). 
Su libro Cantos del carnicero (2013) se publicó en la Colección Fénix, Córdoba, Argentina. 

Las tapas de 91 meditaciones fueron ilustradas con un original de la propia autora: Tapices (tinta sobre papel, 40x40, 2013.


El texto para la contratapa fue escrito por Ricardo H. Herrera:

A diferencia de su libro anterior, Cantos del carnicero, que echaba raíces en la tradición hispánica, las presentes 91 meditacionesentroncan con la más sufrida poesía alemana del siglo XX. No se trata de un vuelco arbitrario, sino de un itinerario análogo al de la experiencia, ya que Celia Caturelli vivió en la ciudad de Córdoba durante los años más violentos de la historia argentina y, posteriormente, desde hace más de dos décadas, se radicó en Berlín. Este desplazamiento hizo de ella una persona bilingüe: el alemán es su lengua cotidiana, la de las lecturas y las lecciones, incluso la lengua del hogar, en tanto el castellano constituye la lengua de la memoria, la reservada para la poesía. Hay, sin embargo, vasos comunicantes entre los dos ámbitos, como lo prueban tanto su fecunda lectura de Paul Celan como sus traducciones de la poesía de Rose Ausländer y de Gertrude Kolmar. En el pasaje de los Cantos (con mayúscula) a las meditaciones (con minúscula) la escritura de Celia Caturelli ha dejado atrás todos los signos que denotan énfasis; toma ahora la senda de la antielocuencia, de la concentración, de la desnudez extrema. También el silencio cobra una nueva dimensión en las meditaciones: próximo al silencio pobre de la plegaria, pauta el repliegue del verso a la palabra y de la palabra a la sílaba, cavando a la busca de la resonancia más íntima de cada vocablo. Esta reducción a los elementos primarios ―a los átomos de la significación, por así decirlo― se percibe también en las imágenes: siempre esenciales, buscando constantemente la fricción de los contrarios, al modo heraclíteo, para liberar la energía del dolor, denso ahora de proyección simbólica, entregando la experiencia de una vida rica en enigma y pasión.

Compartimos el poema (o meditación) Nº1:


1

el río fluye
como la mano de un viejo 

bajo la luz blanca
de la primavera


oscura y lenta
el agua arrastra
los cristales del invierno
las sombras perdidas
y de los caracoles
el pequeño ovillo verde de silencio


demasiado larga ya 
esta vida 
demasiada lluvia 
demasiada espera
demasiado
todo 
Celia Caturelli
Fotografía: Jörg Reich



1 de mayo de 2017

NOVEDAD EDITORIAL: "El ornitólogo de Vía Appia"

Aunque ya estamos ultimando detalles para la publicación de nuevos libros, nos queda pendiente presentar dos de los primeros títulos del año, ambos de nuestra Colección Poesía: El ornitólogo de Vía Appia y 91 meditaciones.

El primero de ellos pertenece al poeta nicoleño Piero De Vicari -autor con una vasta obra publicada, principalmente dentro del campo de la poesía, aunque también ha publicado ensayo-. Sus poemarios anteriores, entre otros, son Poemas del caballo azul (Premio Publicación del Fondo Editorial de San Nicolás); Vicio de manos (Mención de Honor en el Certamen Nacional "Fundación Acero Manuel Nicolás Savio"); Texturas posibles y Al temblor de la hoguera (Mención de Honor en el Certamen Nacional "Fundación Acero Manuel Nicolás Savio").
De Vicari, además, es Profesor de Historia y funcionario judicial; miembro fundador del Grupo Literario Disámara, de la Agrupación Nicoleña de Jóvenes Escritores, y de la Asociación Nicoleña de Escritores; curador del Festival Internacional de Poesía San Nicolás de los Arroyos; y co-director del sello editorial sin fines de lucro, Yaguarón. Anteriormente, también fue presidente de la seccional de San Nicolás de la S.A.D.E. y director de la Escuela Municipal de Lengua y Literatura "Andrés del Pozo".

El ornitólogo de Vía Appia cuenta con un prólogo de Jorge Boccanera, del cual extrajimos dos fragmentos para ilustrar la contratapa del libro:

Sustentado en la cuerda del ritual, con una espiritualidad que roza el misticismo, el autor de El ornitólogo de Vía Appia tiñe el boscaje, que aquí es horizonte y escritura, de religiosidad, sin que lo venerable se aparte de una cotidianidad que circula en ruedas de mate. Así, los pájaros pueblan los brazos del árbol de la vida, elemento sagrado de diversas culturas que liga tierra y firmamento, y zigzaguean entre versos-oraciones alrededor de ese “Padre nuestro/ inmenso vegetal dormido”, y del ojo emplumado, en movimiento de un Dios siempre alerta...
Vuelvo a El ornitólogo de Vía Appia, a su sopesado ritmo, a sus oxigenadores trazos visuales y a una capacidad de observación y respeto que funcionan como sostén de una poética; la misma que el poeta cubano Eliseo Diego calificó como “acto de atender en toda su pureza”; o sea, la aptitud de quien debe advertir, discernir, captar, observar su entorno con detenimiento, unción, consideración y humildad. Celebro este libro atravesado por el aire libre y las imágenes vigorosas. 
Así se ven, abiertas, las tapas del libro, que fueron ilustradas y diseñadas por Pedro Giraldo:



Compartimos un poema del libro, y les recordamos que el mismo ya está disponible en las principales librerías de Buenos Aires, también en Rosario y en la Feria del Libro (Stand de Poesía, 3111 del Pabellón Ocre); y también, que ya tuvo su presentación en Rosario y que, el próximo jueves 6 de mayo a las 18.30hs será presentado en la ciudad natal del autor: Museo y Archivo Histórico Municipal "Gregorio Santiago Chervo" (Francia 187, San Nicolás).

todo el verde cabe en esa hojita
que lleva la hormiga laboriosa
tozuda en su misión sin queja
tan diferente a mí que ando a los tumbos
pero sin hojas que llevar ni destino
donde un pie tan solo uno termina
la mentirosa tarea de Sísifo en que se agota
el hoy que nunca fue mañana
o lo será

todo el verde cabe en esa hojita
y pienso si es el fin de todos los principios
io solamente se me antoja digo
el principio del fin pero no
nunca se sabe


Piero De Vicari
(San Nicolás, Buenos Aires, 1963)